"Parque Andresito"

Al "Parque Andresito" se llega bordeando el Picadero, es una pequeña área verde con flora autóctona donde se homenajea al indio guaraní que Artigas adoptara como hijo del alma y en el que se puede apreciar un Monolito con la siguiente inscripción:

"Andrés Guacurari Artigas
Ciudadano Oriental, Capitán de Blandengues,
Comandante General de Las Misiones,
Teniente Gobernador de Corrientes,
Coronel de Caballería del Ejército Patriota,
hijo adoptivo y leal al "Grancaraiguazú".
Héroe Nacional, vencedor en La Candelaria
y en Rincón de la Cruz,
en Saladas y en San Nicolás...
estuvo entonces en el ardiente crisol
con que Artigas fundó y dio forma al Sistema Federal.
Vivió y murió en el anonimato.
Legítimo Soldado de este Ejército!!!"

Guaraní de raza, criado por los jesuitas, tenía cierta instrucción y soñaba con la reconquista del territorio misionero, sobre todo el pueblo de San Borja, donde había nacido. Se llamaba Andrés Guacurarí, nombre que nuestros soldados transformaron en Andrés Tacuarí.

En su juventud fue conocido por el apelativo afectuoso de Andresito. Era pequeño, cobrizo, pómulos salientes en su rostro largo, los ojos muy negros y melancólicos, valiente y supersticioso. Llevando una vida errante por los campos entre el Uruguay y el Paraná, encontró a Artigas en 1811, cuando el Protector de los Pueblos Libres conducía el exilio del pueblo uruguayo. Fue en el Ayuí. Ahí nació su admiración por el jefe oriental, que lo adoptó como su hijo y le dio su nombre. Le sirvió fielmente toda su vida. Zorrilla lo denominó como el Espartaco Guaraní.