![]()

Señor Comandante en Jefe del Ejército, Señores Oficiales Generales en situación de Actividad y Retiro, Delegaciones y Pabellones de Unidades de Comunicaciones de Países Amigos, Señores Agregados de Defensa y Militares acreditados ante sus Embajadas en nuestro País, Señores Oficiales Superiores, Jefes y Oficiales en Actividad y Retiro, Caballeros y Damas Cadetes del Curso de Comunicaciones de la Escuela Militar, Personal Subalterno, Jóvenes Aprendices, Amigos de la Institución:
Dentro de las vocacionales normas de austeridad y sencillez propias de la vida militar, hemos encarado en éste, nuestro caro día, celebrar los primeros 25 años de existencia del Arma de Comunicaciones del Ejército de la República Oriental del Uruguay.
Desprendidos como gajo azul del noble tronco del Arma de Ingenieros, crecemos con vida propia, lenta y seguramente, sin olvidar ni renegar nuestro origen, concientes que el que no sabe de donde viene, no sabe para donde va...
Surgimos para servir al Ejército y a la Patria desde esa Torre. Matriz de trabajo, rectitud, abnegación y desinterés, son constantes marcas distintivas en el cumplimiento del servicio. En los momentos más duros de nuestra joven existencia, aprendimos y asumimos como norma permanente, a desprender de nuestras filas a quienes no palpitan, sienten, ni ejecutan dentro de esos valores, los actos que la vida y el espíritu militar determinan. Este primer cuarto de siglo, nos ha permitido delinear un perfil propio, aunque está muy claro en la historia de nuestro querido Ejército, que las Comunicaciones estuvieron presentes desde siempre en su ser, cuando como herramienta de combate, forjaron el amanecer de nuestra nación en su gesta emancipadora.
Fueron chasques y bomberos orientales, soldados criollos, gauchos, libertos, indios, quienes atravesaron la Banda Oriental con las órdenes y los mensajes de Libertad o Muerte. Incursionaron en los dispositivos para la batalla, atravesaron las líneas enemigas o llegaron a lejanos territorios, transmitiendo la información oportuna para materializar el comando, la coordinación y el control de la campaña emprendida o del enfrentamiento bélico en desarrollo.
El último mensaje que el General José Artigas envió desde la Banda Oriental, fue entregado sin mácula a sus destinatarios por el Sargento De Los Santos.
Por ello, ganó honor y gloria, ya que además de portar el cinto con los últimos patacones de oro para financiar la lucha por la Independencia, fue el Mensajero de la Libertad de la Banda Oriental, cuya antorcha, envió el Padre de la Patria a quienes, estaba seguro no le dejarían extinguir su fuego, que es el mismo que hoy palpita en nosotros.
Con la profesionalización de nuestro Ejército, correspondió al Arma de Ingenieros la misión de proporcionar trasmisiones a las fuerzas terrestres. Antes, desde la segunda mitad del siglo XIX, el enlace se materializaba mediante un sistema telegráfico y telefónico oficial, regulado en la órbita de la Dirección Nacional de Correos.
A partir de 1911, se establecieron los primeros sistemas de comunicaciones radioeléctricos militares regulados por la entonces recientemente creada Inspección General de Telegrafía, dependiente del Ministerio de Guerra y Marina, denominación por esa fecha del actual Ministerio de Defensa Nacional.
Creada el Arma de Ingenieros, la responsabilidad de comunicaciones de fuerzas terrestres, le cupo al antiguo Bn.Ing.4 (Telegrafistas). Al materializarse entonces en el año 1916, la Red Radiotelegráfica entre todas sus Unidades, las comunicaciones aseguran desde ese instante y hasta hoy, en forma ininterrumpida, el ejercicio permanente e instantáneo del Comando en tiempo de guerra y tiempo de paz, en todo el despliegue estratégico y táctico determinado por el cumplimiento de la misión, que el estado de derecho le encomienda al Ejército Oriental. El desarrollo tecnológico del armamento y material de guerra a partir de la Primera Guerra Mundial agregó dimensiones a conquistar si se aspira a la victoria en la batalla moderna.
Asegurar a una fuerza, Comando, Coordinación y Control, determinó la necesaria especialización que dio lugar a la creación del Arma de Comunicaciones en muchos ejércitos. Para la segunda mitad del siglo XX, el espectro electromagnético, los medios masivos de comunicación, la introducción de la informática, el concepto de ciberespacio y otras modernidades, revolucionaron y sacudieron nuestra civilización, cambiando también el concepto de la guerra, al constituirse en principales objetivos de la batalla del presente. Es así que se requieren nuevas especializaciones y conocimientos, especialmente para los integrantes de las armas de comunicaciones, agregándose al campo de la guerra electrónica, la inteligencia de comunicaciones, la informática, sistemas de seguridad integrales, sistemas de reconocimiento y la guerra de la información.
En medio de ese vértigo mundial, en 1980, surgimos para ser el Arma del Comando, con neta vocación de servicio y el claro concepto de nuestra eficacia y eficiencia, constituyen en realidad, las de nuestras Armas hermanas. A ellas dedicamos nuestra existencia en la organización militar, sin otra demanda que la satisfacción del deber cumplido, al asegurarles la operación, logística e instrucción de explotación de nuestros sistemas disponibles en beneficio del fiel cumplimiento de la misión.
Sin aspirar a otra representatividad en lo institucional que a la irrenunciable búsqueda de la excelencia de nuestro espíritu militar y del más alto nivel de instrucción posible en sus todos integrantes, para asegurar con los medios disponibles, el enlace permanente en todo el despliegue territorial de la Fuerza, dentro y fuera de fronteras.
En este último caso, al servicio del mantenimiento de la paz mundial, en operaciones patrocinadas por la Organización de Naciones Unidas o por tratados internacionales como el de Camp-David, al establecimiento de los enlaces estratégicos y tácticos, le agregamos el asegurar el enlace de todos nuestros efectivos en el exterior con sus seres queridos, en una hermosa tarea, en la que no hemos fallado ni un día hasta el presente.
Nuestra organización por todos conocida, instala, opera y cumple la función logística atinente a todos los sistemas disponibles. A través de la Escuela de Comunicaciones del Ejército, se capacita y perfecciona a Personal Superior de las Fuerzas Armadas, en los cursos de Peritos en Electrónica y Telecomunicaciones reconocidos con créditos universitarios desde 1990 y en cursos de Oficiales de Comunicaciones para las distintas Armas. Cumple igual tarea en la formación, capacitación y perfeccionamiento de especialistas en comunicaciones propios, y operadores de las otras Armas, así como en la formación en informática del Personal Subalterno.
El permanente sacrificio, abnegación, iniciativa y sentido de investigación , aunados al sano interés de superación, basado en una permanente adquisición de conocimientos, hacen de todos los integrantes del Arma su más preciado blasón y distintivo, puestos a prueba y reconocidos dentro y fuera de la Patria. Con estos atributos, suplimos las dificultades y carencias a que nos enfrentamos en el quehacer diario, con la permanente confianza en nuestro futuro, definido en el marco conceptual del proceso de modernización institucional de cara al milenio de las comunicaciones.
Merecen en este momento de alegría, un reconocimiento especial nuestras familias, principio y fin de nuestros desvelos, destinatarias de nuestro esfuerzo permanente y, por sobre todas las cosas, apoyo integral y sin reparos para el desarrollo de nuestra vocación de servicio a la Patria. Agradecemos la compañía a los presentes de todas las latitudes que nos honran en nuestro feliz día, y nos comprometen a aumentar el esfuerzo por el engrandecimiento del Arma y del Ejército.
Están siempre presente los camaradas que se encuentran en diferentes misiones de paz.
Sabemos que están presentes como siempre en nuestro corazón, los integrantes del Batallón del Éter, estrechando filas con sus visionarios y eternos espíritus, obligándonos por su esfuerzo, entrega y ejemplo que nos hicieron posibles, a siempre comunicar el mensaje Artiguista, aún a costo de nuestras vidas, en cualquier lugar del universo.
Viva el Arma de Comunicaciones...
Viva el Ejército del General Artigas...
Cnel. Miguel A. Dalmao.
Inspector del Arma de Comunicaciones.
25 de Abril de 2005.
