Según un informe de la Jefatura Política de la Capital, comenzó a figurar en calidad de Cabo 1º distinguido en listas de la 2ª Compañía del Batallón Urbano de la Capital, comandado en ese entonces por el Teniente Coronel Romualdo Castillos y el Sargento Mayor Ventura Vázquez desde noviembre de 1873 hasta febrero de 1874 en que abandonaba el cuerpo citado.
El 7 de abril de 1875 comenzaba su carrera militar, al ingresar en calidad de Subteniente “a guerra” en el Batallón 3º de Cazadores, al mando entonces del Teniente Coronel Angel Casalla y del Sargento Mayor Emilio Reynaud.
Participó en tal carácter en la guerra civil de 1875 (Revolución Tricolor), encontrándose en el naufragio del vapor “Oriental”, que conducía fuerzas al mando del General Nicasio Borges.
El 1º de septiembre de 1875 se halló en la defensa de Paysandú, para participar posteriormente en la persecución de la columna revolucionaria batida finalmente por las fuerzas gubernistas el 7 de octubre de 1875 en Guayabos. También participó en la dispersión de las fuerzas revolucionarias al mando del Coronel Puentes en Tacuarembó.
En el 3º de Cazadores, consiguió la efectividad de la jerarquía de subteniente, ya que revistaba en comisión (abril de 1877), así como la jerarquía de Teniente 2º (8 de enero de 1879).
El 27 de abril de 1880 pasó al Batallón 2º de Cazadores, y un año después ascendía a Capitán, siendo Ayudante Mayor, jerarquía intermedia entre Teniente 1º y Capitán. El 29 de marzo de 1883, pasó a la Plana Mayor Pasiva, y el 1º de junio del mismo año, pasó a prestar servicios en la Dirección General de Correos de la Capital, empleo al que hizo renuncia en octubre de 1886.
Desde el 2 de enero de 1887, tuvo como destino el Parque Nacional (luego Arsenal de Guerra), en calidad de Comandante del Plantel, pasando el 21 de junio del mismo año a la Plana Mayor Pasiva, para seguidamente (15 de agosto de 1887) revistar en la Comandancia de Marina como Ayudante agregado.
Entre los años 1888-1893, trabajó para la Junta Económico-Administrativa de la Capital, y recién en 1897 volvería a prestar servicios militares, al participar en la guerra civil de 1897, marchando a Soriano el 13 de marzo de dicho año como jefe interino del Batallón de Guardias Nacionales Nº 1 de Mercedes, siendo el Coronel Juan Bernassa y Jerez comandante militar de dicho punto.
Polero había ascendido a Sargento Mayor el 22 de febrero de 1894, y con esta jerarquía participó en la campaña de 1904. Marchó desde Montevideo a ponerse al frente de las fuerzas de Policías de Pando, Mosquitos y Migues (Departamento de Canelones). Con parte de estas fuerzas, formó en Pando el Batallón “Lorenzo Batlle” de G.G.N.N., vigilando la región este del Departamento de Canelones hasta octubre del mismo año.
En agosto de 1908 pasó a revistar en situación de cuartel, ya que se haría cargo de un Destacamento de Infantería en la Villa de José Batlle y Ordoñez. Convertido el 12 de abril de 1910 el destacamento de su mando en la Compañía de Infantería Nº 7, Polero continuó
desempeñándose al frente del cuerpo, y en la misma guarnición. Allí, se destacaría por su
vigorosa defensa del pueblo José Batlle y Ordoñez, atacado por fuerzas revolucionarias el 3 de noviembre de 1910 durante la segunda revolución nacionalista acaecida en el año citado.
Al reorganizarse el Arma de Infantería, por decreto del 16 de febrero de 1911 (Orden General Nº 793), la Compañía de Infantería Nº 7 se transformó en el Batallón de Infantería Nº 15, continuando al frente del cuerpo en el mismo asiento.
El ascenso a Coronel graduado lo obtuvo con la antigüedad del 12 de noviembre de 1910, y la efectividad del grado, el 11 de febrero de 1911, al convertirse en batallón la compañía de su mando.
El 3 de marzo de 1912, Polero pasaba a comandar el Batallón de Infantería Nº 2, con asiento entonces en la Ciudad de Minas hasta el 2 de noviembre de 1916, fecha en que se
aceptaba su renuncia al cargo de jefe de la citada Unidad.
El 7 de enero de 1915, pasó a integrar como miembro, el Consejo de Administración del Hospital Militar; y el 16 de octubre de 1916 fue nombrado Vocal de la Comisión de la Intendencia General del Ejército y de la Armada, hasta el año 1919, en que aprobada la nueva ley de situaciones militares (1º de febrero), pasaba desde el 17 de diciembre de 1919 a situación de retiro, teniendo computados 36 años, 6 meses y 20 días de servicios. Poco disfrutaría sin embargo el descanso que supondría el retiro del servicio, falleciendo en Montevideo el 1º de diciembre de 1920.
El Coronel José Polero - como siempre firmó y como consta en su legajo personal y no Pollero como indican generalmente algunas fuentes contemporáneas a los hechos de 1910 – se casó con Deolinda Rita M. Lertua Queirolo el 30 de mayo de 1879.