La primera creación
de esta Unidad data del año de 1842, durante los
preparativos para la defensa de la ciudad de Montevideo,
en el sitio que sufrió en la Guerra Grande de
1843 a 1851.
Ante la necesidad
de contar con tropas para dicha defensa, el 12 de diciembre
de 1842 se crea el Ejército de Reserva bajo el comando
del Gral. José Maria Paz.
Montevideo,
diciembre 12 de 1842.
Exigiendo la
defensa de la República la formación y organización
de un “Ejército de Reserva” el gobierno
acuerda y decreta:
Articulo
1°: Se formará y organizará en
el departamento de la capital una fuerza de las tres armas,
que se denominara “Ejército de Reserva”.
Articulo
2°: Para mandarlo queda nombrado el Sr. Brigadier
General de la Republica de Argentina don José María
Paz.
Articulo
3°: Formar el ejército indicado, los
cuerpos de la guarnición de la capital y extramuros
y los que nuevamente se formen.
Articulo
4°: Se destinan a los cuerpos de línea
todos los emancipados en virtud de la H.A.G. de esta
fecha y que sean útiles para el servicio.
Articulo
5°: Comuníquese a quien corresponda,
publíquese y dése al Registro Nacional.
Suárez.
Montevideo,
diciembre 13 de 1842.
Declarada por
la H.A.G. la libertad de los esclavos de la República,
están también en el deber, todos, de prestar
servicios a favor del país que los a sacado de esta
servidumbre y por consiguiente dispuestos a sacrificarse
por la causa que sostiene la autoridad, en su mérito
el gobierno ha acordado y decreta:
Articulo
1°: En término de 24 horas se presentaran
en el Departamento de Policía todos los pardos y
morenos que a consecuencia de lo dispuesto por la H.A.G.
se encuentren libres en la Capital y sus jurisdicciones.
Articulo
2°: Los individuos que ocultase cualquiera
de los hombres que hayan tenido o tengan en su poder como
esclavos, o por seducción las instiguen para que
no cumplan con lo dispuesto en el artículo anterior,
serán penados sin distinción de personas,
con el destino a Soldado de un Cuerpo de Línea.
Articulo
3°: Todo individuo que delate la ocultación
de un moreno o pardo pasando el plazo indicado en el articulo
1°, será gratificado con 50 pesos que exigirán
al ocultador sin perjuicio de la pena establecida en el
artículo anterior.
Articulo
4°: Toda denuncia sobre ocultaciones se verificará
ante el Jefe político el que sobre tablas
resolverá luego que este justificado el fraude aplicando
las penas que se han indicado.
Articulo
5°: El presente decreto se comunicará
quien corresponda, fijándose ejemplares en lugares
públicos y los periódicos de la capital e
insértese en el boletín y registro nacional.
Suárez.
Dando cumplimiento
a estos decretos del Gobierno de defensa se crea un Cuerpo
de Línea integrado por el Batallón 4°
de Línea y el Batallón 5° de Línea
de reciente formación.
El Batallón
4° de Línea se organizo con los morenos liberados
o esclavos emancipados de la ley del 14 de diciembre de
1842.
Para formar el
4° se nombra en esa fecha a Carlos San Vicente, Oficial
Primero del Ministerio de Guerra y Marina. Posteriormente
el 20 de diciembre, el Coronel Cesar Díaz asume
el mando de este Batallón, destinándose el
saladero Bertrán sobre el arroyo Miguelete para
la instrucción del mismo.
Orden
General
Articulo
1°:
Servicio para
mañana ------------------------
Articulo
2°:
Se reconocerá por el comandante del 4° Batallón
de Línea al Tte. Cnel. don Cesar Díaz y encargado
del 5° Batallón de Línea al Sgto. Mayor
Mariano Echevarria por así haberle ordenado el Sr.
Brigadier General del Ejército de Reserva.
“Aunque
el saladero tenía grandes galpones capaces de contener
toda nuestra tropa, estaban ocupados con objetos propios
del establecimiento; y tanto, por esa razón cuando
porque nuestros fuesen acostumbrándose a la vida
de campaña al mismo tiempo que adquiriesen su instrucción
militar, acampamos al raso. Inmediatamente dimos principios
a los ejercicios doctrinales, contrayéndonos a
ellos con todo esmero y la asiduidad que requieren las circunstancias.
Una hora antes
del amanecer formaban los Batallones para la lista; y desde
entonces hasta las ocho y aun a las nueve de la noche, trabajaban
sin más interrupción, que la de los cortos
momentos destinados para comer el primer rancho. Cuando
volvíamos al campamento después de terminado
el ejercicio, no teníamos alimento ni aun para hacer
nuestra segunda comida, apeteciendo el cuerpo más
que el alimento del descanso del sueño. Juntábase
a eso, que el campo que ocupábamos estaba sembrada
de osamentas de los animales que aquel establecimiento
y otros inmediatos, habían beneficiado; y los
miasmas que exhalaban estos esqueletos putrefactos tenían
inficionada la atmósfera que nos rodeaba. La fuerza
del calor, que era excesivo en aquellos días, daba
nuevos grados de intensidad a esos efluvios malignos; por
manera que era insoportable la situación. ¡oh!
Por mí parte confieso que nunca he tenido días
de mayor cansancio, de mayor fatiga; aunque es verdad, que
tampoco me he sentido con mayor fuerza.”
“el
Gral. (General Paz) me había dado dos meses de plazo
para poner mi Batallón en estado de combatir,
y yo me había propuesto darle la satisfacción
de que se viera terminada su enseñanza....”
Los primeros
soldados del Batallón 4° de Línea eran esclavos liberados,
acostumbrados a pasar grandes rigores, a obedecer y a un trabajo
duro. Esto los convertía en candidatos ideales para
ser soldados muy disciplinados y explica su mejor comportamiento
en servicio que otras unidades más veteranas.
No debemos olvidar la gran dedicación de su Jefe
el Cnel. Cesar Díaz y la admiración de él
para sus hombres, expresados en sus propias palabras.
“...,Unidos
al espíritu de patriotismo que es justo suponemos,
fueron causa de que al cabo de diecisiete días, hombres
nacidos en los desiertos de africanos, que jamás
habían tenido en sus manos un fusil, maniobrasen
e hiciesen fuego de batallón. Verdad es que ellos,
a pesar de los estrechos limites de su inteligencia, comprendieron
al parecer la alta misión que estaban destinados;
apreciaron debidamente la transición que habían
hecho de la desdichada condición de siervos, a la
distinguida clase de soldados de la república, y
pensaron que de ningún modo mostrarían mejor
su reconocimiento al país que había quebrantado sus
cadenas y los había ennoblecido, como poniéndose
cuanto antes en estado de defenderlo y sustentarlo; y su
anhelo en aprender fue entonces tanto, como la perseverancia
y el valor que más tarde acreditaron en medio de
inauditas privaciones y los peligros.”
Memorias Gral.
Cesar Díaz
No solo de su
jefe han recibido elogios sino también de su general.
Esto fue lo que le comento el General Paz al Coronel Díaz
durante unos minutos que estuvo observando al Batallón “gracias
a Dios, ¡ al fin he visto soldados! No puede usted
imaginar, lo que he sufrido con esos Batallones urbanos:
no hay como conseguir de ellos el silencio, y eso me desespera”
El 10 de marzo
de 1843 después de producida la Acción de
Cristo, de gran importancia para la moral de Batallón
y del mismo Ejército, al ser el primer combate en
el que toma parte. Dicha acción formo el espíritu
de cuerpo, de manera que cada soldado de los se componía,
se consideraba acreedor al respeto y estimación de
todos por la sola razón de pertenecerle. “
y era muy frecuente oír a los negros, en los casos
en que necesitaban excitar en su favor el interés
de las gentes de la ciudad, decir con mucha arrogancia:
soy del numero 4° como si fuese un título que
todos debieran rendir homenaje.”
Por
decreto del poder ejecutivo de día 9 de febrero de
1843, el Ministro de Guerra, acompañado de autoridades
civiles y militares, de los ciudadanos notables del país,
y en presencia de del Comandante General de Armas, harían entrega
de las banderas y estandartes a las nuevas unidades del
ejército, entre ellas el Batallón 4° de
Línea.
Dichas banderas
y estandartes contarían de corbatas rojas sin ninguna
inscripción, para que después de la victoria
se grabaran el nombre de la Unidad que había
pertenecido, sus hazañas durante la guerra, los héroes o
muertos en acciones heroicas. En cambio si algún
Batallón perdía su bandera, el mismo
debería ser disuelto.
Cuando la República
quedase libre de enemigos, dichas banderas serían
depositadas en la iglesia Matriz para ser desplegadas los
días patrios. Lamentablemente esto nunca se cumplió,
terminada la guerra nadie se volvió a acordarse de
ellas.
La ceremonia
de entrega se realizo el día 14 de febrero de 1843,
con el ejército formado sobre la calle 18 de julio,
apoyada la derecha en la puerta exterior de la antigua ciudadela.
El Gral. Paz comandaba personalmente la línea.
A las cinco y
media de la tarde el Ministro de Guerra junto con las demás
autoridades se colocó en el medio del dispositivo
dándoles el frente y teniendo a su costado los pabellones
que iban a ser entregados. En es momento el Gral. Paz mando
desfilar por columna y las Unidades marchaban hasta
llegar a la altura del Ministro, donde hacían alto,
su comandante se presentaba para recibir el pabellón
que le correspondía. El Ministro, al entregárselo
en nombre de la República manifestándole los
deberes que imponía la defensa y conservación
de aquel sagrado deposito así como la defensa de
la Patria. Los Comandantes respondían a este discurso
con palabras análogas, volviéndose a colocar
al frente de su Unidad, continuando con su marcha.
Así
prosiguió la ceremonia y a medida que se acercaba
el turno del 4°, el tiempo se puso amenazador,... “
y los discursos pronunciados entonces al dar o recibir los
estandartes, fueron acompañados de relámpagos
y truenos, como si el cielo hubiese querido solemnizar con
su intervención el compromiso contraído en
aquel momento por los guerreros de la República,
de defender su libertad a todo trance”.
“el
Batallón estaba hasta entonces vestido como lo demás,
del modo más ridículo que es posible imaginar:
su uniforme consistía en una camiseta de bayeta verde
con cuello y vueltas coloradas, gorra de cuartel de la misma
forma del bonnet de police de los franceses, aunque
mucho más alto, y un calzoncillo largo con fleco,
tal como lo usan nuestros paisanos debajo del chiripa. Las
camisetas eran cortas; de modo que ceñido el
cinturón para asegurar la correa de la cartuchera
y bayoneta, que eran cruzados, quedaba casi descubierta
la manera o abertura del calzoncillo. Se concibe pues, que
semejante uniforme, no podía dar a los soldados un
aspecto muy marcial. Si embargo el efecto desagradable que
causaba a la vista de cada hombre mirado en particular desaparecía
cuando el Batallón estaba formado, especialmente
si se veía de lejos, pues no permitiendo el conjunto
el examen de esos pequeños defectos, solo resaltaba
la uniformidad”
El día
5 de febrero de 1843, 44 días después de
comenzada su instrucción, el Batallón 4º
de Línea ocupo la línea de fortificaciones
de la ciudad. Siendo designado como reserva y ubicado en
una casa situada en el centro de la línea y en la
parte más elevada del terreno.
Desde allí
se podía observar con anteojos todos los caminos
que conducían desde el Cerrito a la ciudad y controlar
los movimientos del enemigo.
Posteriormente
se estableció un telégrafo (consistía
en una combinación de banderas, semejantes a los
que se usan en los buques de guerra), pasando a ser denominada
la casa del telégrafo.
Acción
del Cristo, diez de marzo de 1843.
Ese día
el Batallón 4º salió de las líneas
de fortificaciones para ejecutar una operación de
descubierta (es una salida que efectuaban las tropas de
la guarnición para reconocer el terreno entre los
dos bandos, consistía en uno o dos batallones que
salían del centro hasta la altura de Tres Cruces
y otro Batallón por cada flanco).
Precedido por
una partida de caballería y acompañado por
el Batallón 6º, bajo el mando del Coronel San
Vicente.
Después
de haber reconocido el terreno del frente hasta la altura
del edificio el Cristo (este edificio se encontraba en el
predio que actualmente ocupa al Universidad de la República
) sobre la calle principal del Cordón.
Parecía
que la operación iba a transcurrir sin novedad, estando
ubicado el 4º sobre la calle principal del Cordón,
y el 6º sobre la calle adyacente a su izquierda.
Hasta las seis
de la mañana, todo parecía indicar que nuestro
servicio terminaría sin novedad , pues ni el telégrafo
había indicado fuerzas ningunas del enemigo en movimiento,
ni nuestros exploradores de caballería habían
descubierto sino pequeñas partidas de su arma, con
las que habían cambiado algunos tiros .
Pero algo mas
tarde vario completamente el aspecto silencioso y tranquilo
del día.
Serían
las siete de la mañana, cuando se descubrieron tres
fuertes batallones marchando en dirección al punto
que ocupábamos, y ya muy próximos a él.
Nuestro pequeña
vanguardia se replegó sobre nosotros, y recibió
orden de entrar a la plaza, por ser inútil su presencia en
aquel terreno en que solo podía obrar la infantería
.
El Coronel San
Vicente, que se hallaba a la sazón conmigo, se traslado
al mismo tiempo a la calle del Carmen, y yo quede solo en
la calle principal.
Los enemigos,
que avanzaban a paso de trote, estuvieron en breve sobre
nosotros.
El fuego
se empeño inmediatamente y fue sostenido por ambas
partes durante hora y media por lo menos.
Yo me mantuve
como diez minutos a pie firme en mi posición del
Cristo; y con arreglo a las ordenes que había recibido
me retire enseguida hasta la plazoleta de la capilla del
Cordón, donde hice el alto para no retroceder mas.
La retirada se
verifico a paso regular, haciendo fuego, perdiendo terreno
y en el mas perfecto orden . Una compañía
desplegada en guerrilla sostenía el combate mientras
las otras marchaban de flanco por unos de los costados de
la calle con el arma al brazo y a veinte pasos de la
guerrilla .
Aunque la distancia
que tuvimos que andar en retirada fue de mas de cuatrocientos
pasos, siempre bajo un fuego nutrido y destructor, los soldados
del 4º conservaron en toda ella el mismo despejo y
serenidad que hubieran podido ostentar las mas aguerridos
veteranos.
Mandaba la compañía
de guerrilla, el Capitán don Justo Zamudio, cuya
conducta en aquel día, fue digna de especial mención.
Cuando hice alto
en la plazoleta de la capilla del Cordón, los enemigos
se detuvieron también en la plaza llamada de Artola
(actual plaza los Treinta y Tres); hicieron parapetar sus
cazadores en los cercos de pitas de las quintas contiguas
y en otros lugares a propósito, y continuaron el
fuego, hasta que la artillería de nuestra fortificación,
mediante uno o dos disparos que tuvo ocasión de hacer
con una pieza de a 24, le hizo cesar.
El enemigo se
retiro poco después, y yo volví a avanzar
con mi Batallón, por orden del general, a la plaza
de Artola, en la que permanecí hasta las tres
de la tarde que volví a la línea .
La perdida que
sufrió mí Batallón en este primer ensayo
de armas, fue considerable, si se atiende a que solo constaba
de una fuerza de combate, de tres compañías,
y a que el fuego duro poco mas de una hora: tuvo 24 hombres
heridos, de los cuales seis o siete murieron poco después
a consecuencia de sus heridas, y otros sufrieron amputaciones
que los inutilizaron para el servicio.”
Una vez que el
batallón regreso a la plaza fueron victoreados a
la entrada del portón y siendo enviado a
su cuartel una banda de música por el general en
jefe para felicitar su comportamiento .
Combate
del 21 de marzo .
Sobre el mismo
terreno, por el que el Batallón fue mencionado especialmente
en el boletín del ejercito.
Combate
del 13 de septiembre.
El batallón
fue destinado a proteger a dos compañías de
la legión francesa, que incautamente habían
avanzado hasta las posiciones enemigas, en donde se enfrentaron
a fuerzas superiores y en terreno desventajoso, por cerca
de dos horas.
Combate
de Tres Cruces del 17 de noviembre de 1843.
El Batallón
junto con Batallón N.º 5, la Legión Italiana
y Legión Argentina luchan contra las fuerzas del
ejercito sitiador en defensa del cuerpo del Cnel. José
Neira, que había caído en combate y de
cuyo cuerpo quería apropiarse el enemigo.
Salida
y Ataque del 15 de febrero de 1844.
El Batallón
junto con el 5º de cazadores, al mando del Coronel
Cesar Díaz atacaron la izquierda de la línea
enemiga.
Acción
del Cerro 28 de marzo de 1844.
Acción
del Pantanoso 24 de abril de 1844.
Es de destacar
que en dichas acciones el Batallón tubo destacada
actuación, así como el 26 de junio de
1844 su primer jefe es ascendido al grado de Coronel, continuando
al mando de diferentes combates y salidas, a pesar de haber
sido nombrado comandante de brigada de infantería,
primeramente y jefe del estado mayor del ejercito en
segunda oportunidad, siempre confirmado en tal grado el
14 de febrero de 1846.
Revolución
de 1 de abril de 1847.
En este año
se produjo una revolución dentro de las fuerzas que
defendían la cuidada de Montevideo causada por un
intento del Gral. Melchor Pacheco, Ministro de Guerra
y Marina, de derrocar al Gral. Fructuoso Rivera que se encontraba
incomunicado en el bergantín “ Fomento”
en el puerto de la ciudad. El 1 de abril, los sargentos
Ramírez y Madriaga prendieron la chispa que haría
arder la rebelión a todas las fuerzas de la defensa
de la capital y al grito de “Viva el Gral.
Rivera” se sublevo el Batallón, que desde la
plaza Matriz y en tumultuoso torbellino arraso toda
resistencia del gobierno. Se abrieron las celdas de los
detenidos políticos y el Mayor Almada, que se
encontraba entre estos, se hizo cargo del Batallón
para dirigirse hacia el puerto, donde con el mismo furor atacaron
al Cnel. Estivao, que con una fuerza de cien hombres mantenía
incomunicado al Gral. Rivera, liberando y reinstalándolo
luego en el gobierno.
Por
decreto del año de 1849 se dispone la creación
del “Batallón de Voltijeros
”.
Montevideo, julio
20 de 1849.
Teniendo en consideración
barias razones que a expuesto el comando general de armas,
sobre la actual necesidad conveniencia de cambiar de denominación
actual del cuerpo de Veteranos del Ejército, ha acordado
y decreta:
Articulo 1º- Los tres cuerpos de línea
de ejército, pasaran desde esta fecha de ser designados
por los---------------
Articulo
2º- El que hoy es numero 32, tomara el titulo de
“Batallón de Resistencia”, el 4º
de “Batallón de Voltijero” y el numero
5, de “Guardia Oriental”.
Con fecha 5 de
septiembre de 1870, se crea el “Batallón
Pasivo” y que por decreto del 22 de diciembre de 1870
la cambia por “Batallón Resistencia”.
Corriendo el
año 1870, con fecha de 28 de febrero el poder ejecutivo
decreta que el anterior sirva de base para la creación
del “Batallón 4º de Cazadores”,
que para esos momentos se encontraba destacado en las costas
del rio Yí, pasando a cumplir servicios en Montevideo
en el mes de junio .
Disolución:
Por decreto del
17 de mayo de 1872, se ordena la refundición de los
4 Batallones de Cazadores en 2, disponiéndose que
el 4º lo haga en el 2º de cazadores, cuya refundición
no fue llevada a cabo, sino que fue disuelto.
Tte.
Cnel. De Cazadores 1870 Sdo. de Cazadores 1870
Sdo. de Cazadores
Principales hechos
de armas que intervino esta unidad.
Revolución
de las Lanzas 1870.
Batalla
de Manantiales 17 de julio de 1871. (Colonia)
Habiéndose
producido la Revolución de las Lanzas del Gral. Timoteo
Aparicio, el Batallón Resistencia, al mando
de Tte.Cnel. Carlos Gaudencio, forma parte del Ejército
Permanente al comandado por el Gral. Enrique Castro, que
vence a las fuerzas revolucionarias del Gral.
Aparicio ubicadas en la estancia de Sufren sobre el arroyo
Manatiales, siendo capturados a los revolucionarios
la mayor parte de su artillería, parque, municiones
y caballadas. Perdiendo la vida en dicha acción el
Brig.Gral. Anacleto Medina, líder revolucionario
y autor de la hecatombe de Quinteros, donde murió fusilado
el Gral. Cesar Díaz, primer jefe de la Unidad.
Por el mismo
decreto que el anterior, o sea, el 17 de mayo de 1872, se
resuelve la creación de un Batallón 4º
Cazadores, el cual es organizado en base a los veteranos
de los batallones 1º, 2º y 3º de Guardias
Nacionales que se disuelve y nombrándose como Jefe
del mismo al Coronel don Carlos Gaudencio.
Principales
hechos de armas en que intervino esta unidad.
Revolución de
Máximo Pérez
Diciembre
4 de 1874, combate de Durazno (Soriano).
En este combate
tomaron parte 2 compañías del Batallón
4º, mandadas por su 2º Jefe, Mayor don Zenón
de Tezanos, que se hallaban formando parte del Ejército
Regular, comandado por el entonces Sr. Ministro de Guerra
y Marina, Coronel don Eduardo Vázquez, quien sorprende
en la noche a las tropas revolucionarias del Cnel. Máximo
Pérez y las dispersa, obligándolas a arrojarse
al arroyo Duraznito.
Como se sabe,
en el parte que el ministro de guerra eleva al gobierno
relativo al mencionando combate, recomienda la brillante
actuación de las 2 compañía del Batallón
4º Cazadores.
Sucesos
de 1875 y Revolución Tricolor
Enero 10 de 1875,
habiéndose producido disturbios en las calles de
Montevideo, originados por actos electorales tumultuosos,
el Batallón 4º concurre a restablecer el orden
alterado, lo cual consigue después de media hora
de combate.
Enero
15 de 1875
Toma parte en
Montevideo, de una acción militar encabezada por
el Cnel. don Lorenzo Latorre, que tenía por
finalidad derrotar al presidente Ellauri, para poner
en su lugar a don Pedro Varela.
Octubre
7 de 1875
Un piquete del
4º que se había entregado al Cnel. Gaudencio
como base de un plantel de línea, toma parte en la
Acción de Perseverano (Soriano), contra las fuerzas
revolucionarias de Arrúe que se había apoderado
recientemente de Mercedes.
Disolución:
Nuevamente el
29 de agosto durante el gobierno del Cnel. Latorre, por
decreto, se suprime el 4º Cazadores.
Por decreto del
10 de marzo de 1886 se crea y organiza el Batallón
“Nueva Creación”. Esta unidad fue formada
en campaña, con el Ejército de Operaciones
durante la Guerra de Quebracho, que la comandaba el Ministro
de Guerra, Cnel. Máximo Tajes.
Se designo como
Jefe de este nuevo Batallón al Tte.Cnel. don Esteban
Cristi, pasando en agosto a ocupar “El Cuartel de
los Treinta y Tres”. Anteriormente y con fecha de
17 de mayo de 1886, sobre la base del “Nueva Creación”,
se organiza el Batallón 4º de cazadores .
De
izquierda a derecha Sdos. del 4º de Cazadores, de
parada 1886 y de campaña 1887.
Corriendo el
año 1892, con fecha de 19 de marzo, se fijan en 400
plazas su efectivo.
Denominación:
El 19 de octubre
de 1907, fecha en la que se le da el nombre de Batallón
de Infantería N.º 4. Campañas de
esta unidad
Revolución
de Quebracho
El 30 de marzo
de 1886, en el teatro de operaciones en que fuera creado
comandado directamente por el Cnel. Tajes, combate y dispersa
a los revolucionarios en la acción conocida con el
nombre de Puntas o Palmeras de Soto, los revolucionarios
habían desembarcado en Guaviyú procedentes
de la Provincia de Entre Ríos, donde se había
preparado la revolución, que encabezaban los Grales.
José M. Arredondo y Enrique Castro.
Campaña
de Resistencia
En 1888 y al
mando del Tte.Cnel. J. Bernassa y Pérez, adquiere
el nombre de resistencia, por las marchas que ejecuta de
Paysandú a Salto y San Eugenio .
Batallón
4º de Cazadores realizando marcha de resistencia en
el Departamento de Salto.
Movimiento
blanco Latorrista
El 11 de octubre
de 1891, concentrado en el Batallón 4º Cazadores
en el cuartel del Regimiento de Artillería de la
Unión, una compañía al mando del Capitán
don Leonardo Arias se ve obligada hacer fuego ante un grupo
de tumultuosos que agredían a tiros a dicha tropa,
resultando heridos en dicha refriega el propio Capitán
Arias y el Tte. Facundo Gauna.
Revolución
de 1897
Combate
de Cuñapirú (Rivera)
El 21 de
mayo de 1897, liberado por tropas revolucionarias al mando
de Julio Barrios contra tropas del gobierno comandados por
el Cnel. Américo Fernández, entre los que
se encontraban 2 compañías del 4º Cazadores
mandadas por el Tte.Cnel. Etcheverry.
Las tropas del
gobierno se retiraron para Tranqueras volviendo después
a Montevideo por el ferrocarril.
Batallón
4º de Cazadores realizando maniobras.
Combate
de Salto
El 8 de julio
de 1897, el Batallón se encontraba acantonado en
la ciudad de Salto conjuntamente con otras fuerzas al mando
del Tte. Cnel. Teófilo Córdoba, viéndose
obligado a mantener un fuerte tiroteo que se prolongo por
mas de 2 horas .
Motín
militar del 4 de julio de 1898
En la fecha se
resiste el Batallón a tomar parte en el Motín
Militar que se estallaba en Montevideo, en contra del Presidente
Cuesta. Permanece en su cuartel (calles Carmen y Republica),
el cual es sometido a fuego de proyectiles de la artillería
sublevada.
Revolución
de 1904
Al estallar la
revolución del 1º de enero de ese mismo año,
el Batallón 4º de Cazadores comandado por el
Cnel. Genaro Caballero, con su Segundo Jefe Mayor Manuel
Dubra, conjuntamente con el segundo y el tercer parte de
la estación central de ferrocarril en convoy expreso
hacia Mansa Villagra, donde acampan y reciben caballos.
Luego marchan a Nico Pérez donde se incorporan al
Gral. don Justino Muñiz que con una fuerza de Guardias
Nacionales, forma el ejercito del sur (800 hombres).
Acción
de la Ternera (Treinta y Tres).
El 9 de enero
de 1904 el Ejercito del Sur choca con el revolucionario
numéricamente superior.
Retirada
de las Pavas (Treinta y Tres) 10 de enero de 1904
Combate
Mansavillagra .
El 13 de enero
de 1904 en este día el Gral. Muñiz es reforzado
por varias unidades del Ejército y Divisiones de
Guardias Nacionales.
Encontrándose
el Ejército Revolucionario en inmediaciones del Ejército
del Gobierno en las primeras horas del mañana del
14 de enero, el 4º entra en acción conjuntamente
con las fuerzas de vanguardia que comandaba el Cnel. Pablo
Galarza.
Combate
de Illescas
El 15 de enero
de 1904 el Ejército Revolucionario se batía
en retirada, resistiendo en Illescas, cerro de San Francisco,
Molles del Pescado, donde se producen recios combates en
los que el 4º tuvo destacada actuación, del
16 al 21 se inicia la persecución por la Cuchilla
Grande, hasta el Paso Centurión del Río Yaguarón
(Cerro Largo), combatiendo en esa retirada en los siguientes
lugares y fechas: el 17 en las Palmas, el 18 en Punta del
Yí, el 20 en Pablo Páez y el 21 en Conventos.
Batalla
de Dayman (Salto)
El 2 de marzo
de 1904 la vanguardia del Ejército del Sur, comandada
por el Cnel. Galarza, sorprende a los revolucionarios en
su campamento en las márgenes del sur del río
Dayman, próximo al Paso del Parque; el 4º contribuye
a la completa derrota del enemigo, los que dejan en poder
de las fuerzas legales un cañón, varias carretas
con municiones, armamento y víveres .
Combate
de Palo a Pique y combate de los Cerros del Río
Olimar
(Treinta y Tres)
El 20 de mayo
de 1904 se realizan estas dos acciones, donde los revolucionarios
opusieron seria resistencia .
El 22 de
junio de 1904 parecía un día tranquilo,
el Ejército del Sur comandado por el Cnel. Pablo
Galarza se encontraba acampada en la margen del arroyo
Quebracho, formando parte de este ejercito se encontraba
el Batallón 4º de Cazadores. Ya había
pasado el rancho del mediodía y los oficiales para
matar el tiempo improvisaron un cancha en un lugar plano
y bajo el brillante sol de las dos treinta de la tarde se
dedicaron a corretear un a pelota de football, juego poco
conocido para la época y que prácticamente
ningún oficial del ejercito lo había practicado
antes, con la excepción de algunos como el Alf. Francisco
Long, miembro del batallón, que ayudo a organizar
y animar el partido. Reinaba la alegría y se
festejaban los aciertos y errores del partido cuando
de pronto se sintió el toque “a ensillar”,
todos corrieron a sus unidades y al las tres treinta estaban
prontos para marchar.
Había
sucedido que la Vanguardia del Ejército al mando
de Cnel. Basilio Saravia se había empeñado
con el enemigo y ampliamente superada pedía refuerzos,
se encontraba a doce kilómetros del grueso del ejercito
sobre el arroyo Tarariras. El Batallón tubo que marchar
al trote y entrar en combate ni bien llego al campo de batalla,
formado en guerrilla se dispone a combatir con
su jefe a la cabeza, el Cnel. Cesar Caballero. El Batallón
recibe el ataque de una de las mejores unidades de Gral.
Aparicio Saravia, la de la División N.º 2 de
Durazno, al mando de Basilio Muñoz, la presión
ejercida por el enemigo es tan grande que se produce un
inevitable cuerpo a cuerpo, allí cae mortalmente
herido el Cnel. Caballero de dos balazos, uno sin importancia
en la pierna y otro mortal en la frente, uno de sus asistentes
corre a levantar a su jefe, pero paga con su vida su intento.
La misma suerte corre el Alférez Long, que también corrió
a auxiliarlo.
La presión
del enemigo es tan grande que obliga al Batallón
a retroceder dejando el cuerpo de su querido jefe en el
campo de batalla.
El Batallón
ahora al mando de su segundo jefe, el Mayor Dubra,
logra por fin frenar el avance enemigo, se pelea ferozmente,
incluso el May. Dubra llega a tener un combate
cuerpo a cuerpo con Basilio Muñoz, y apenas éste
logra escapar con vida.
El combate disminuye
con la llegada de la noche hasta solo sentirse disparos
esporádicos. De repente un recio tiroteo rompe el
solemne silencio de la noche triste. Es una patrulla del
4º de cazadores al mando del Alf. Justo Graña
con una importante misión, recuperar el cuerpo de
su jefe caído, lo encuentran pero a sido mancillado
por el enemigo, robado y desnudo yace sobre el terreno.
Sus hombres le ponen como mortaja para cubrirlo el pabellón
de la unidad y Alf. Graña sube su cuerpo en el caballo
de un soldado diciendo: “no se te vaya a caer”,
respondiéndole este “en la vida”, derramando
dos lágrimas sobre el cuerpo del jefe caído; y
así lo llevan tristemente de regreso a sus líneas.
Batalla
de Tupanbae (Cerro Largo)
El 23 de junio
de 1904 el Ejército del Sur y el Revolucionario,
éste numéricamente superior, que se encontraban
dispuestos para continuar la acción anterior, chocaban
inmediatamente a la mañana del 23. El 4º ocupa
el centro de la línea, al mando de su jefe accidental,
el Mayor Dubra, y dos de sus compañías
pasan a reforzar el ala izquierda, a fin a contribuir a
desalojar al enemigo de su gran cerro, donde luego fue instalada
la artillería.
En esta acción
el Batallón avanzó en columna de cuatro con
el May. Dubra a la cabeza, y detrás de la formación
con cuatro soldados a la funerala custodiando un carro
donde se trasportaba el cuerpo del Cnel. Cesar Caballero,
muerto el día anterior, mientras marchaban recibían
fuego de las alturas del cerro por parte del enemigo. En
este avance fueron cayendo primero el clarín de ordenes,
que era el Sdo. Juan Paladino, el cual cayó, herido
siendo sustituido por otro, luego el Sgto. Juan Vertiz,
que se arrastró tras sus camaradas con su pierna rota,
y así otros tantos valientes. Luego la columna se
detiene a orden de su jefe y para sorpresa de sus enemigos
este les habla a sus hombres; el pronuncia estas palabras:
¡Batallón
4º! Estos que nos están haciendo fuego desde
las alturas, ventajosamente, son los mismos que derrotamos
en Paso del Parque, en Mansavillagra y en las Palmas; son
los mismos que siempre; en todos los combates, han retrocedido
ante el empuje victorioso de nuestras armas; son los mismos
que anoche han dado muerte a nuestro jefe, a nuestro Coronel,
a nuestro padre, y que después de muerto lo despojaron,
sacrílegamente, de su uniforme.
¡Batallón
4º ! Vamos adelante y que el recuerdo ese sea el toque
de ataque.
Soldados: el
Coronel Caballero ha muerto, pero su espíritu esta
en estos momentos flotando por encima de nuestras cabezas
y contemplando nuestra actitud; su cuerpo, que ahí,
a retaguardia, viene en ese carro, y que como única
reserva conserva el Batallón, nos indica que la marcha
a vanguardia es única que debemos hacer para
unir la gloria de nuestro triunfo a la gloria de la muerte
de nuestros querido jefe; es preciso coronar esa altura
y llegaremos: el jefe nos mira, seamos ser dignos de el
y ......¡adelante!, al frente en guerrilla ...mar!...
La masa de soldados
avanza imparable, expulsa al enemigo y corona al cima del
cerro, el clarín toca “alto” y paso seguido
el jefe manda tocar silencio en memoria del jefe caído
y los que cayeron en su marcha hacia la gloria.
La batalla siguió
por dos días más, se combatió
sin descanso hasta agotar munición y se siguió
combatiendo dando cumplimiento a la orden del comandante
de Ejército, el Cnel. Galarza “que se sostengan
y peleen con sus cuchillos”.
En esta batalla
el 4º sufre varias bajas más, contándose
entre ellas la del Capitán Berruet. Terminada la
campaña, el Batallón 4º Cazadores regresa
a la capital el 20 de octubre de 1904, alojándose
en su cuartel de la calle Colonia (actual Cuerpo de Bomberos).
Mayor Dubra y
Oficiales del Batallón 4º de Cazadores luego
del sangriento enfrentamiento de Tupambaé, en el
cual perdieron a su Jefe el Cnel. Cesar Caballero caído
en acción.
Por
decreto N.º 161 insertó en el boletín
del Ministerio de Defensa Nacional N.º 592 , de fecha
de 21 de abril de 1939 , el Batallón de Infantería
N.º 4, que como veríamos anteriormente recibiera
esta denominación por la del Batallón 4º
Cazadores con fecha de 19 de octubre de 1906, cambia su
numero por el del 13, pasando a integrar el Regimiento de
Infantería N.º 5 y siendo disuelto en el año
de 1946, a raíz de la reorganización efectuada
en esa oportunidad .
La superioridad
con fecha 26 del corriente a expedido el siguiente decreto.
Misterio de Guerra, Montevideo, febrero 26 de 1907. Habiéndose
creado por Ley Gral. de presupuesto para el Ejército
de 1906-1907 la Compañía de Ametralladoras,
Batería de artillería , Escuadrones de Caballería
y Compañía de Infantería , el Presidente
de la Republica decreta :
Articulo
1- Jefe de la Compañía Infantería
N.º1 al Sr. Tte.Cnel. graduado don Candido Acuña,
N.º 2 al Sargento Mayor don Eduardo Sarmiento, N.º3
al Sargento Mayor don Tomas de la Fuente .
Articulo
2-Comuníquese , publíquese y dése
al l.c.
Batlle y Baldomir
Batallón
de Infantería N.º11
El 27 de febrero
de 1907 mediante una Orden Gral. se crea las
Compañías
de Infantería N.º1 , 2 y 3. Esta ultima por
medio de un decreto de fecha de 18 de febrero de 1911, para
constituir el Batallón de Infantería N.º11.
La documentación pertinente es la que continuación
se transcribe .
Montevideo 18
de febrero de 1911
Orden Gral. N.º
793
Articulo 1 -Por
el Ministerio de Guerra y Marina se transcribe a esta oficina
los siguientes decretos :
Montevideo, 16
febrero de 1911
Con objeto de
establecer el orden numérico de las nuevas unidades
del Ejército creadas por Leyes del 28 de noviembre
y 13 de diciembre de 1910 , el Presidente de la Republica
decreta :
Articulo 1-las
7 Compañías de Infantería existentes
pasaran por su orden a constituir los Batallones de Infantería
números 9,10,11,12,13,14 y 15.
Articulo 2- Nómbrese
Jefe del Batallón de Infantería N.º11
al Sargento Mayor don Tomas de la Fuente .
El Sr. Jefe mencionado
ejerció el cargo hasta el año de 1919 manteniéndose un
total de ocho años en el cargo.
Batallón
de Infantería N.º 4
Por Decreto de
Ministerio de Defensa Nacional, inserto en la Orden N.º
450 de inspección Gral. del Ejército, de fecha
22 de abril de 1939, el Batallón de Infantería
N.º11 cambia su denominación por el Batallón
de Infantería N.º4 .
Banda
de músicos 1936
Estando su sede
en el edificio ubicado en las calles Rivadavia y España
pasando a ocupar su actual sede en el año de 1945
realizando un desfile desde su antigua sede asta la actual
a cargo del Capitán Francisco Papillon (capitán
de la derecha) al no encontrarse su Jefe, Tte. Cnel.
Tomas Pereira, en condiciones de hacerlo por razones de
salud y no revistar ningún 2º Jefe en la
Unidad hasta ese momento
Acciones
que intervino esta Unidad
Acción
del Colla o Paso Morlan
El 28 de febrero
de 1935 efectivos de esta Unidad tuvieron destacada actuación
en el hecho mencionado. En esa oportunidad participaron
un oficial y 40 de tropa al mando del Capitán Mario
Diaz Arnesto, quien fuera reforzado en el momento de la
acción por un oficial y 15 de tropa, tomando el mando
a partir de ese momento el 2º Jefe del Batallón,
el Mayor Arturo B. Ríos. En esta oportunidad se batió
a un grupo de revolucionarios, sufriendo el batallón
una baja, la del soldado Juan Francisco Pereira .
Efectivos
de Batallón de Infantería N.º 11 embarcando
en vehículos de la I.M.C. para partir hacia
Paso Morlan.
Camión
con el símbolo de la I.M.C. con una ametralladora
Hotchkiss
emplazada sobre su caja pronto para salir hacia Paso Morlan.
Abril
del año 1959
Al decretarse
las medidas prontas de seguridad con motivo de las inundaciones
que afectan seriamente al País, cumplió esta
Unidad una brillante actuación, colaborando en las
distintas ciudades del departamento, para salvaguardar la
integridad física de la ciudadanía, evitando
en varias oportunidades grandes perdidas para el gobierno,
la industria y la propia población .
El Batallón
de Infantería N.º4 a obtenido en propiedad el
trofeo de los Indios de Arqueros, que fue donado por el
Sr. Embajador de la Gran Bretaña, Sr. Eugen Millington
Drake, para ser disputado en una competencia de tiro entre
las Unidades de Infantería .
El mismo es una
réplica de los Indios Arqueros, escultura de don
José Luis Zorrilla de San Martín. Ocupaba
un sitio preferencial en la plaza de armas de la unidad
hasta que fue trasladado al museo de la misma, siendo adoptado
como símbolo de esta unidad .
Los equipos que
participaron y obtuvieron en propiedad dicho trofeo fueron
:
Año
1955
Jefe de equipo:
Sr. Alférez don Juan A. Zerpa
Integrantes:
Sargento Eduardo Martinez, Cabo Walte Quintana, Dgdo Natalio
Noble, Cta. Manuel Rodríguez, Sdos. Alberto Pilón,
Tulio Rodríguez, Normelio Etchechury y Washington
Ferrón.
Año
1956
Jefe de equipo:
Sr. Tte. 2º don Adolfo Corujo
Integrantes:
Sargento Félix Hornos, Cabo Albérico Pino,
Cta. Eduardo Cardazo, Tbor. Fermín Gorosito, Sdos.
Manuel Sarasúa, Juan Meneses, Jorge Guapuray y Robinsón
Saldaña .
Año
1959
Jefe de equipo:
Sr. Alférez don Walter Gulla.
Integrantes:
Sargento Eduardo Martinez, Cabo Washington Ferron, Dgdo.
Natalio Noble, Sdos. Tulio Rodríguez, Darsirio Bobé,
José T. Tabarez, Alberto Fernández y Normelio
Etchechury .
El 29 de noviembre
de 1994 por orden del Comando General del Ejército
N.º 9416, el Batallón de Infantería N.º
4 pasa a denominarse Batallón“Oriental”
Infantería N.º 4.
Batallón
“Oriental” de I Mec. Nº 4
El 14 de junio
de 1999, por orden del Boletín del Ministerio
de Defensa Nacional N.º 10007 y la orden del Comando
General del Ejército Nº 9798, con la incorporación
de 6 T.B.P. de origen Checo, el Batallón pasa a denominarse
Batallón “Oriental” de I . Mec. N.º
4, nombre que se mantiene hasta nuestros días.
El Batallón
a tenido una importante participación con las Misiones
de Paz, donde personal de la unidad a estado presente en
los contingentes de Camboya 1992-1993 (dos oficiales,
treinta y tres P/S), Mozambique 1993-1994 (treinta y siete
P/S), Angola 1995-1997 (dos oficiales y treinta y nueve
P/S); actual mente en el Congo. Ha tenido que lamentar la
perdida del Sdo. Oscar Quiroga, caído en cumplimiento
de su deber 31 de marzo de 1996 en Angola.
Es también
importante destacar la activa participación de sus
efectivos en la lucha contra al Aftosa en el año 2001,
colaborando activamente con organismos del departamento
y población rural en defensa de sus fuentes de trabajo.