{"id":9370,"date":"2022-01-02T19:45:00","date_gmt":"2022-01-02T22:45:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ejercito.mil.uy\/?p=9370"},"modified":"2022-01-03T11:43:08","modified_gmt":"2022-01-03T14:43:08","slug":"historias-de-paz-y-guerra-daniel-brown","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ejercito.mil.uy\/index.php\/2022\/01\/02\/historias-de-paz-y-guerra-daniel-brown\/","title":{"rendered":"Historias de Paz y Guerra &#8211; Daniel Brown"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:14px\">02.01.2022 &#8211; Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-white-color has-vivid-cyan-blue-background-color has-text-color has-background has-medium-font-size\"><em><b>La Vida en la Base<\/b><\/em> &#8211; Teniente 2\u00b0 Mat\u00edas N\u00fa\u00f1ez <\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Era casi ya medianoche. Desde la cabecera sur de la pista de aterrizaje avanzaba subrepticiamente un grupo de guerrilleros, protegiendo sus ojos de la torrencial lluvia que les imped\u00eda distinguir su objetivo. Adelante y hacia su izquierda estaba el peque\u00f1o puesto del Ej\u00e9rcito del Congo, cuyos ocupantes descansaban despreocupados ignorando el inminente ataque.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Del otro lado de la pista y resguardado del diluvio por su CORIMEC&nbsp;(25),&nbsp;el entonces Alf\u00e9rez Mat\u00edas N\u00fa\u00f1ez le escrib\u00eda a un amigo en Uruguay, coment\u00e1ndole sobre la rutina de la base y compar\u00e1ndola con una especie de Gran Hermano en que cada uno de los efectivos era forzado a convivir con el mismo grupo de gente sin muchas posibilidades de distracci\u00f3n. Terminada la charla virtual, apag\u00f3 su computadora y se dispuso a dormir. Menos de cinco minutos despu\u00e9s unos gritos provenientes del exterior le helaban la sangre:<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp;<em>\u00a1Plan de defensa! \u00a1Plan de defensa!<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong><em>(25) Alojamiento prefabricado, similar en forma y tama\u00f1o a un contenedor de carga<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Salt\u00f3 de la cama e instintivamente se puso el casco y el chaleco antibalas. Calz\u00f3 lo primero que encontr\u00f3, en este caso un par de zapatos deportivos, y completando su vestimenta con los shorts que ten\u00eda puestos, sali\u00f3 al encuentro del personal de la Secci\u00f3n que comandaba. Para ese momento ya se escuchaban los disparos a la distancia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Los insurgentes avanzaban al norte, haciendo fuego hacia las carpas que se encontraban a su izquierda, donde los semidormidos soldados congoleses organizaban una incoherente defensa. No contaban con muchos medios, m\u00e1s all\u00e1 de su armamento personal y una ametralladora antia\u00e9rea que comenz\u00f3 a rasgar la oscuridad de la noche con sus balas trazadoras. A medida que los guerrilleros avanzaban, el \u00e1ngulo de ataque se iba reduciendo hasta que ambos enemigos quedaron frente a frente. A causa de esto, las balas disparadas por el Ej\u00e9rcito del Congo sal\u00edan ahora en direcci\u00f3n hacia la base de Uruguay, localizada del lado opuesto de las pista de proyectiles pasaban limpiamente por entre los rollos de alambre concertina y acababan haciendo impacto en cualquier lugar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:53px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Desde un puesto reforzado con bolsas de tierra, el Alf\u00e9rez N\u00fa\u00f1ez pudo ver claramente el desarrollo del combate hasta su finalizaci\u00f3n cuatro horas despu\u00e9s. Como de costumbre, los milicianos se replegaron al agotar su munici\u00f3n, aunque hab\u00edan logrado su prop\u00f3sito: hostigar al enemigo. Empapado y tiritando por el fr\u00edo, N\u00fa\u00f1ez regres\u00f3 a su cama para tratar de conciliar el sue\u00f1o, reflexionando sobre la iron\u00eda de haberle comentado a su amigo sobre la supuesta \u201crutina\u201d apenas unas pocas horas atr\u00e1s.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:53px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Al d\u00eda siguiente, luego de recorrer la base para apreciar los da\u00f1os, que por fortuna fueron solo materiales, resolvi\u00f3 comprarse una Coca Cola y un chocolate; buscando luego alg\u00fan lugar tranquilo en donde disfrutarlos. Aquel ataque nocturno le hab\u00eda puesto muchas cosas en perspectiva, y quer\u00eda ahora tomarse un tiempo para meditar al respecto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:53px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Desde su llegada algunos meses atr\u00e1s, las extremas realidades del Congo lo hab\u00edan impresionado profundamente. En las calles de Goma, en donde se encontraba cumpliendo su Misi\u00f3n, era impresionante ver la gran cantidad de gentes arrastr\u00e1ndose por el suelo, v\u00edctimas de la polio o de la guerra, no teniendo siquiera una muleta o cualquier otra ayuda para desplazarse. Mutilados de todo tipo, muchas veces falt\u00e1ndoles la nariz o las orejas, transitaban a su lado en la feria, mientras \u00e9l trataba de evitar con la vista el horripilante espect\u00e1culo de esos orificios en sus cabezas. Aunque tal vez la presencia m\u00e1s constante en la ciudad era la de los ni\u00f1os, hu\u00e9rfanos o no, algunos de ellos mendigos y otros simplemente ladrones, pero todos con la picard\u00eda y la viveza que s\u00f3lo puede conferir la necesidad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:53px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Muchos de ellos pasaban sus d\u00edas alrededor de la base. La presencia de extranjeros era algo que acicateaba su natural curiosidad infantil. Adem\u00e1s de dominar varios idiomas, los muchachitos ten\u00edan una memoria prodigiosa. Conoc\u00edan a la perfecci\u00f3n las insignias de rango del Ej\u00e9rcito, y cuando alg\u00fan oficial se sacaba los galones antes de salir de la base, para tratar de conseguir precios m\u00e1s accesibles cuando sal\u00eda de compras, ocurr\u00edan inevitablemente conversaciones como \u00e9sta:<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:53px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>-\u00bfVos&nbsp;<\/em><em>sos<\/em><em>&nbsp;soldado?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>-Claro.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211; \u00a1Qu\u00e9 vas a ser! \u00a1Vos&nbsp;<\/em><em>sos<\/em><em>&nbsp;el Alf\u00e9rez N\u00fa\u00f1ez!<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:53px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Sobre la calle frente a la base hab\u00eda una suerte de feria improvisada, poco m\u00e1s que un conjunto de puestos en donde algunos locales vend\u00edan sus productos a la tropa. Los ni\u00f1os siempre se ofrec\u00edan como traductores, ya que los mercaderes apenas dominaban el swahili. Como parte de ese grupo hab\u00eda un muchachito particularmente avispado. El peque\u00f1o no solo hablaba el castellano a la perfecci\u00f3n, sino que lo hac\u00eda con un&nbsp;<\/em><em>impecable acento uruguayo. Conoc\u00eda adem\u00e1s a cada oficial del Batall\u00f3n, as\u00ed como tambi\u00e9n el sobrenombre de todos ellos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:53px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>-\u00a1Ojo, che, ah\u00ed viene \u201c<\/em><em>Robocop<\/em><em>\u201d! \u2013 Dec\u00eda, se\u00f1alando al oficial as\u00ed apodado, cuando lo ve\u00eda salir de la base.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:53px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Ese tipo de ocurrencias provocaban estruendosas carcajadas entre el personal subalterno, quienes adem\u00e1s se encargaban de ense\u00f1arle los m\u00e1s soeces insultos criollos, para que los repitiera en el momento m\u00e1s, o muchas veces menos, oportuno.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Cierto d\u00eda, el ni\u00f1o hab\u00eda ayudado a N\u00fa\u00f1ez con una compra, y luego de consumada la misma le exigi\u00f3 sus \u201chonorarios\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>-Ma\u00f1ana vuelvo y te pago, \u00bf<\/em><em>ta<\/em><em>? \u2013 Le respondi\u00f3 el oficial, simplemente con la intenci\u00f3n de sac\u00e1rselo de encima.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>-\u00bfSeguro que vas a volver?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211; Sin falta, ma\u00f1ana vengo.&nbsp;<\/em><em>Qued\u00e1te<\/em><em>&nbsp;tranquilo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>N\u00fa\u00f1ez regreso a la base y olvid\u00f3 completamente el tema, pero el \u201c<\/em><em>clearing<\/em><em>\u201d congol\u00e9s se encargar\u00eda de exigirle el pago de la deuda&nbsp;<\/em><em>contra\u00edda ,<\/em><em>&nbsp;de manera muy enf\u00e1tica.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Los ni\u00f1os, cuando no ten\u00edan nada mejor que hacer, hab\u00edan tomado la costumbre de apostarse sobre un alto muro que les ofrec\u00eda una privilegiada vista sobre la base, Desde all\u00ed dominaban todos los movimientos que ocurr\u00edan dentro de ella, y ese espect\u00e1culo se convert\u00eda para ellos en una especie de televisi\u00f3n en vivo que les brindaba el entretenimiento que disfrutaban en sus desdichadas existencias.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>D\u00edas m\u00e1s tarde, N\u00fa\u00f1ez acertaba a pasar por la Plaza de Armas cuanto en cierto momento oy\u00f3 su nombre desde la lejan\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>-\u00a1<\/em><em>Alfer\u00e9z<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Nu\u00f1ez<\/em><em>!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Sorprendido, el militar detuvo su paso y se dio vuelta, notando al muchachito que trepado al muro agitaba violentamente sus brazos para llamar la atenci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>-\u00a1Me cagaste a bolazos! -\u00a1Me cagaste a bolazos!<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>El oficial no pudo reprimir su carcajada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Las salidas de compras a la feria central de la ciudad eran tambi\u00e9n aventuras con un tinte por dem\u00e1s pintoresco. La compra de cualquier producto implicaba un interminable regateo que pod\u00eda comenzar con un precio inicial de cien d\u00f3lares por un par de zapatillas, solo para terminar media hora m\u00e1s tarde con un pago por el mismo producto de cinco d\u00f3lares. Algunas negociaciones continuaban hasta el mismo instante en que el cami\u00f3n que transportaba a los uruguayos se pon\u00eda en movimiento para regresar a la base. Una horda lo segu\u00eda corriendo atr\u00e1s, ofreciendo rebajas de \u00faltimo&nbsp;<\/em><em>momento y concretando ventas que se efectivizaban arrojando dinero y productos al aire, los cuales, si no eran robados antes, llegaban a sus destinatarios.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>En cierta ocasi\u00f3n, N\u00fa\u00f1ez concurri\u00f3 a la feria acompa\u00f1ado por una mujer, la Auxiliar Dental de la base. Al encontrarse con unos pobladores locales que lo conoc\u00edan, el oficial fue objeto de una inusitada propuesta comercial.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>&#8211;<\/em><em>Nu\u00f1ez<\/em><em>, te la compro. Te doy diez vacas. \u2013Le dijo el africano se\u00f1alando a la joven.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>-No. no la vendo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211; Diez vacas y un avi\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El Alf\u00e9rez simul\u00f3 inter\u00e9s.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>-Ah, entonces puede ser<\/em><em>\u2026\u00bf<\/em><em>el avi\u00f3n funciona?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211; \u00a1Pero yo no estoy a la venta! \u2013Intervino la muchacha, sigui\u00e9ndole el chiste con fingido enfado, por lo que frente a su negativa a ser parte de la transacci\u00f3n, la&nbsp;<\/em><em>misam<\/em><em>&nbsp;no se pudo concretar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>A pesar de que tanto N\u00fa\u00f1ez como su compa\u00f1era estaban bromeando, ellos sab\u00edan muy bien que los africanos hab\u00edan hecho la propuesta con total seriedad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Los momento de mayor nostalgia en la base eran sin duda durante las Fiestas. A pesar de que la rutina de trabajo y actividades no sufr\u00eda mayores cambios, la lejan\u00eda de la familia y del pa\u00eds se hac\u00eda sentir con mucha mayor fuerza en esos d\u00edas. Se acostumbraba en Nochebuena ofrecer una cena especial a la que todos &nbsp;los efectivos estaban convidados, aunque por supuesto la invitaci\u00f3n exclu\u00eda a todos aquellos que se encontraran de guardia en el momento.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Esa noche, luego de los postres, N\u00fa\u00f1ez decidi\u00f3 recorrer los puestos de guardia para saludar a los soldados y darles algunas palabras de aliento. Al faltar apenas tres meses para el regreso a Uruguay, a cada uno de ellos le transmit\u00eda el mismo mensaje:<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>-\u00a1Feliz Navidad! \u00a1<\/em><em>Vamo<\/em><em>&nbsp;arriba! \u00a1Queda menos!<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Al subir a uno de los puestos, vio que el soldado que estaba a cargo lloraba desconsoladamente. La separaci\u00f3n de su familia estaba siendo demasiado para \u00e9l esa noche. N\u00fa\u00f1ez trat\u00f3 de animarlo como pudo con sus palabras, pero sin \u00e9xito. Se vio forzado entonces a tomar una dura decisi\u00f3n. Por m\u00e1s que sent\u00eda empat\u00eda por el subalterno, no pod\u00eda permitir que alguien en ese estado an\u00edmico permaneciera en un puesto de guardia con un fusil a su alcance. Solicit\u00f3 que el soldado fuera relevado de inmediato y enviado a su alojamiento a descansar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Lo que los hombres de su Secci\u00f3n no sab\u00edan, era que N\u00fa\u00f1ez les estaba preparando un regalo muy especial para Reyes. Llegado el 6 de Enero, les comunic\u00f3 a todos que a las 1900 habr\u00eda una clase especial a la que tendr\u00edan que asistir sin falta. Las quejas y los&nbsp;<\/em><em>exabruptos de la tropa no se hicieron esperar, pero, impert\u00e9rrito, el oficial no cedi\u00f3 ni un mil\u00edmetro. La clase tendr\u00eda lugar ese d\u00eda y a esa hora, punto final.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Uno a uno los hombres fueron entrando en la sala, refunfu\u00f1ando y sin molestarse en ocultar su desagrado. Sobre la pantalla delante de ellos se comenz\u00f3 a proyectar un video, y el enojo inicial s\u00fabitamente se convirti\u00f3 en una emoci\u00f3n incontenible.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Durante las semanas anteriores, N\u00fa\u00f1ez se hab\u00eda estado contactando con las familias de sus hombres y les hab\u00eda pedido que le enviaran un video para cada uno de ellos, salud\u00e1ndolos con motivo de las Fiestas. Luego los edit\u00f3 en un solo archivo el cual, sin decirles lo que era, comenz\u00f3 a proyectar como si fuera la mencionada \u201cclase.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Uno a uno, esposas, hijos y dem\u00e1s familiares de los soldados aparec\u00edan sobre la pantalla envi\u00e1ndoles sus emotivos mensajes, incluyendo los votos de unas Felices Fiestas y el ferviente deseo de un reencuentro cercano.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Pocos minutos despu\u00e9s de iniciada la proyecci\u00f3n era imposible encontrar un ojo seco en esa sala, especialmente los de N\u00fa\u00f1ez.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>02.01.2022 &#8211; Compartimos la historia \u201cLa Vida en la Base\u201d del libro \u00abHistorias de Paz y Guerra\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":9384,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[2,237,14],"tags":[19],"class_list":["post-9370","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog","category-misiones","category-noticias","tag-mop"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ejercito.mil.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9370","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ejercito.mil.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ejercito.mil.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ejercito.mil.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ejercito.mil.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9370"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.ejercito.mil.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9370\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9395,"href":"https:\/\/www.ejercito.mil.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9370\/revisions\/9395"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ejercito.mil.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9384"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ejercito.mil.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ejercito.mil.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ejercito.mil.uy\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}